vedar

De Wikcionario, el diccionario libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Español[editar]

 vedar
Pronunciación (AFI):  [beˈðaɾ]

Etimología[editar]

Del latín vetare. Compárese el doblete vetar.

Verbo transitivo[editar]

1
Prohibir por mandamiento de una autoridad.[1]
  • "¡El Paraíso Terrenal, Ana María! Tu vida entera no fue sino la búsqueda ansiosa de ese jardín ya irremisiblemente vedado al hombre por el querubín de la espada de fuego.". Bombal, María Luisa (2012). «La Amortajada», La Última Niebla/La Amortajada. Planeta, 178.
  • "Esta Ley de Extranjeros, muy semejante a la promulgada en Estados Unidos, prueba que Roosevelt va formando escuela. Verdad que en Inglaterra no se ha visto aún lo ocurrido en América del Norte: vedar el desembarco de dos personas por el delito de vivir maritalmente sin ser casadas; pero ya lo veremos, que la púdica Albión no puede quedarse atrás en achaques de hipocresía.". Manuel, González Prada (1906). En la libre Inglaterra.
2
Impedir, estorbar o embarazar.[2]
  • " —«¡Ana María, levántate!» Levántate para vedarme una vez más la entrada de tu cuarto. Levántate para esquivarme o para herirme, para quitarme día a día la vida y la alegría. Pero, ¡levántate, levántate!". Bombal, María Luisa (2012). «La Amortajada», La Última Niebla/La Amortajada. Planeta, 136.
  • "Por encima de todas las hipocresías y de las conveniencias que ambos guardaban en la casa de Valeria, Teresa sabía que agradaba al Marqués, y que este se lo habría manifestado si no se lo vedara su exquisita delicadeza.". Pérez Galdós, Benito (1904). O'Donnell.
3
[1]
  • Ámbito: Salamanca (España)
4
Privar o suspender de oficio o del ejercicio de él.[2]
  • Uso: anticuado

Conjugación[editar]

Véase también[editar]

Traducciones[editar]

Referencias y notas[editar]

  1. 1,0 1,1 «vedar», Diccionario de la lengua española (2001), 22.ª ed., Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Espasa..
  2. 2,0 2,1 VV. AA. (1914). «vedar», en Real Academia Española: Diccionario de la lengua castellana, decimocuarta edición, Madrid: Sucesores de Hernando, pág. 1032.